militantes del peronismo revolucionario uno por uno

RICCIARDELLI, Rodolfo Alfredo.

Nace en Buenos Aires, el 29 de mayo de 1939. Se ordena sacerdote en 1962. Era “El Padre Rodolfo” ó “el Cura Richard” para los miles de compañeros que supieron de su entrega y sacrificio al lado de los más necesitados de nuestra patria. Estuvo siempre al lado de los villeros y fue uno de los fundadores del Movimiento de Sacerdotes del Tercer Mundo en 1968, siendo parte del secretariado general del organismo. Desde allí se denuncia la situación de opresión y miseria que vive el pueblo argentino, con la mayoría política proscripta y con un gobierno elegido por nadie en el poder. En diciembre de ese mismo año participa de lo que se llamó “Navidad Rebelde”, durante la cual los sacerdotes villeros hacen su presencia en la Casa Rosada, para entregar al presidente de facto (Onganía) una carta en que se denuncia la dramática situación de las villas de emergencia frente a un plan de erradicación, que las quiere desplazar unilateralmente de sus hábitats naturales. Siempre junto a otros curas tercermundistas participa de la vuelta definitiva de Perón a nuestra patria en junio de 1973, “considerando que el retorno a la democracia y el fin de la proscripción del peronismo ayudarían a mejorar las condiciones de todos los habitantes de la villa” dirá Mara Daniela Espasande en una biografía existente. Durante la última dictadura militar estuvo entre los que resistieron  las topadoras que destruían las precarias viviendas de los trabajadores en los barrios de emergencia. También crea entonces, con otra gente, una cooperativa de viviendas, basada en la autoconstrucción. Defendió y protegió a decenas de perseguidos políticos. Por eso sufrió atentados, bombas y fue baleado por sicarios. Desde 1986 es párroco de “Santa María Madre”, en el Bajo Flores y desde 1989 miembro del Equipo Pastoral en las villas de emergencia. A la edad de 69 años, falleció el 13 de julio de 2008, a consecuencia de un cáncer de médula. Dirá su biógrafa: “dedicó su vida entera a la causa de los pobres y la lucha por la liberación nacional, creyendo que otro modelo de Iglesia era posible, cerca del pueblo y de sus sufrimientos”.