militantes del peronismo revolucionario uno por uno

MÁRQUEZ, María Cristina.

Nació un 25 de diciembre de 1954 con la Navidad. Vivió con su familia en Caferatta y Tucumán, ciudad de Rosario. Solía pasar ratos de deporte y esparcimiento en el Club Rosarino Estudiantil. Militante peronista y montonera. Esposa de Daniel Oscar Barjacoba (ver su registro). Previamente secuestrada en San Nicolás (Barrio Somisa, adyacencias del arroyo Ramallo. 2-10-76), fue torturada y luego fusilada el día de la Lealtad, el 17 de octubre de 1976, junto a su marido y otros compañeros en Los Surgentes, provincia de Córdoba. Su cuerpo fue arrojado, a una fosa común en el cementerio de San Vicente. Su hermano Marcelo Márquez nos dice: “Recuerdo que yo iba a séptimo grado cuando desapareció y me acuerdo que ella iba a Villa Banana –en Rosario- para ayudar a los pibes del barrio en sus tareas escolares”. Tras el secuestro, Marcelo ingresó al Colegio San José y se sumó al Movimiento Evangélico de Caná que lideraba el Padre Héctor García, que funcionaba en el Colegio Virgen del Rosario de las calles Salta y Ovidio Lagos y donde más adelante en el tiempo, reciclado, consiguió trabajo como celador Mario Marcote, el violador de la patota del temible gendarme Feced. Sigue diciendo Marcelo: “El padre García nos aseguró a la familia que Cristina estaba viva, que la habían condenado a dos años de prisión en el Sur y que iba a regresar a casa para Navidad, que preparáramos todo”. García era secretario del Arzobispado de Rosario y capellán de Gendarmería en esa misma ciudad, es decir que mintió adrede e ilusionó falsamente a una familia dolida y desesperada.  Termina diciendo el hermano de María Cristina Márquez que “con los años confirmé una sospecha que yo tenía. El médico que revisó sus restos mortales pudo certificar que efectivamente ella cursaba un embarazo de cuatro meses. También pudimos recabar más detalles de la forma en cómo la mataron: claramente fue un fusilamiento ahí en ese camino rural”.