militantes del peronismo revolucionario uno por uno

LUCERO, Rodolfo Juan.

Nació el 15 de enero de 1953. Sus padres laburadores, (madre telefónica, padre ferroviario), eran peronistas desde siempre. Vivió en el barrio de San Cristóbal (Santa Fe). En su juventud se devoraba las historietas tipo D’Artagnan, El Tony, etc. En fútbol era hincha de Independiente de Avellaneda. Estudiante de Medicina en la Universidad Nacional de Rosario, proveniente del interior santafesino; allí se integró, dicen, a las Bases Universitarias Peronistas (BUP). Para algunos fue “El Indio”, para otros “El Negro”. Rodolfo Juan Lucero fue luego militante de Juventud Universitaria Peronista (JUP) y Montoneros. Luego se integró a los “sabinos” (Montoneros Columna José Sabino Navarro), un desprendimiento por izquierda de la orga. Participó activamente del “Luche y Vuelve”. Asesinado por la última dictadura militar el 12 de febrero de 1977 en la casa de Alvarez Thomas 829, Rosario. Cayó combatiendo como él quería, en caso de que lo acorralara la muerte. Ver registro de Claudia Nora (“Sara”) González, su compañera. Un ex montonero, Hugo Papalardo, rememora: “El Negro y Sara que estaba embarazada, no encontraban lugar donde vivir, entonces yo les salgo de solicitante de una casa y una tía de ella sale de garante. Lo oía hablar a Juan y le decía ‘Ojalá tengas razón, pero vamos mal’; es que él decía que la dictadura tenía un plazo para aniquilarte y después necesitaba abrir la política de vuelta, porque no podía continuar ilimitadamente, entonces nosotros teníamos que golpear, porque si les dábamos respiros, los tipos se iban a acomodar. Juan era un tipo fabuloso, de aquel joven de 1973 que cuestionaba la violencia y se la pasaba durmiendo en la casa del Pasaje Barranco, se había convertido en un ‘cuadro’ y además estaba perdidamente enamorado de Claudia. Juan estaba convencido. Estaba siempre con su pistola y me decía ‘no te hagás problema por lo de la casa, porque yo vivo no caigo’ Y cumplió………”. El día viernes 17 de septiembre de 2010 una placa en su memoria, fue colocada por el Colectivo de Ex Presos Políticos y Sobrevivientes de Rosario y la municipalidad de dicha ciudad, en San Lorenzo y Vera Mujica.