militantes del peronismo revolucionario uno por uno

GELMAN, MARCELO ARIEL 1

GELMAN, Marcelo Ariel.

Nació el 11 de enero de 1956. Hijo del eximio poeta Juan Gelman. Estudiante del Colegio Nacional Buenos Aires. Chico inteligente, capaz, sobre la media común. Una anécdota al respecto: Marcelo terminó primer año del secundario, donde por primera vez había tenido como materia el idioma francés. Se fue de vacaciones con la madre a Mar del Plata y como se aburría bastante se consiguió los libros de francés de segundo, tercero y cuarto: cuando volvió de vacaciones... hablaba francés de corrido y sabía la gramática a la perfección: es decir había aprendido francés en un mes. Fue uno de los fundadores en aquel establecimiento educativo del Movimiento de Acción Secundario (MAS). Desde muy jovencito intervino en las luchas de su generación, primero en la Unión de Estudiantes Secundarios (UES) y luego en Juventud Peronista y Montoneros Columna José Sabino Navarro, al decir de su propio padre. Ese mismo padre que señala: “Marcelo tuvo inquietudes políticas desde su niñez. A los 9 años me sorprendía con preguntas turbadoras –y pertinentes- sobre el Che y su consigna de crear varios Vietnam en América Latina. Se por compañeros de escuela de Marcelo que ya en la primaria ejercía la protesta. Le molestaba la injusticia. Molestar es palabra muy suave para lo que sentía: indignación. Sé también que a los 14 años estaba en la Juventud Peronista de la resistencia, poniendo ‘caños’ contra las transnacionales. Como miles de jóvenes confió en Perón. Tenía 16, 17 años y se desilusionó profundamente cuando Perón volvió al gobierno y apoyó a la fascista Triple A y calificó de ‘jóvenes imberbes’ a los que habían luchado por su retorno. La desilusión no lo confinó en la pasividad”. Con tan solo 20 años, fue secuestrado el 24 de agosto de 1976 junto a su compañera María Claudia García Iruretagoyena, embarazada de siete meses y medio. Fue llevado desnudo y maniatado al campo de concentración conocido como “Automotores Orletti” (ubicado en el Barrio de Flores) que dependía del I° Cuerpo de Ejército al mando del general Guillermo Suárez Mason y manejaba Aníbal Gordon. Fue torturado con saña: golpes, picana y colgado de una roldana lo sumergían en un tacho con orina y excrementos. La banda de Gordon era antisemita, nazi y se lo hacía sentir a los prisioneros de origen judío especialmente. El cuerpo de Marcelo sin vida fue arrojado adentro de un tambor de chapa y cemento de 200 litros de capacidad, a las aguas del canal San Fernando, el 14 de octubre de 1976, por efectivos del Ejército. El cadáver fue recuperado por la Prefectura Naval y enterrado como “N.N.” hasta septiembre de 1989 en que se solicita la exhumación de sus restos, los que son reconocidos (presentan un disparo a quemarropa en la nuca) y reciben luego sepultura en el cementerio judío de La Tablada, el 7 de enero de 1990. Cabe acotar que en la ciudad de Villa Mercedes, San Luis, por ordenanza Nº 1362-o, del 20 de agosto de 2002, hay una calle con su nombre.