militantes del peronismo revolucionario uno por uno

DEL CARRIL, Hugo

Era el nombre artístico de Piero Bruno Hugo Fontana, de padres italianos, nacido en el porteño barrio de Flores, el 30 de noviembre de 1912. Su abuelo materno (Orsine Bertani) fue editor anarquista en Montevideo. Hugo fue operario industrial y taquígrafo antes de consagrarse como una de las voces más singulares y varoniles del tango en nuestro país. Y su fama llegó hasta el último lugar, al más recóndito de la Argentina porque fue el cantor oficial de la marcha “Los Muchachos Peronistas”, en 1949, acompañado por la orquesta y coro del Teatro Colón. “La Marchita”, ese himno de fe y de combate, en el Gobierno y en la Resistencia, que movilizó a más de cinco generaciones de compatriotas en pos de una nación justa, libre y soberana. (“La grabé por convicción y por pedido expreso del General Perón, aún sabiendo que sería más recordado por la marchita que por los tangos que he grabado”). A partir de ese año y el siguiente fue normal verlo en actos de apoyo al gobierno peronista. Caído este por la fuerza de las armas en 1955, Hugo del Carril fue detenido por la autodenominada “Revolución Libertadora” el 24 de septiembre de ese mismo año. Así recuerda el atropello: “Fue tremendo... entraron a mi casa comandos civiles y rompieron todo; llegaron a descoser los forros de mis sacos y mi sobretodo y los tapizados de los sillones. (...) Estuve preso e incomunicado en la penitenciaria con Mentasti y otros, durante 45 días y me declararon interdicto”. Luego fue dejado en libertad condicional. En septiembre de 1964, el “Año del Regreso” que al final no fue, volvió a cantar públicamente la Marcha Peronista en un acto de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) en el Luna Park. Dos meses más tarde, en noviembre del mismo año, debido a que ofreció una función privada a Perón en Madrid, de su largometraje “Buenas noches, Buenos Aires”, el Instituto del Cine lo expulsó de la delegación argentina al próximo Festival de Acapulco. Durante considerable parte del gobierno de Illia (1963-1966) estuvo prohibida su actuación en el Canal 7, el canal estatal. En 1970 Perón la dio vía libre para avanzar en un proyecto que luego no pudo materializarse: llevar al cine la vida de Evita bajo el título de “La Dama de la Esperanza”. Con el triunfo del Frente Justicialista de Liberación (FREJULI) en las elecciones de marzo de 1973, en julio del mismo año asumió la dirección del Instituto Nacional de Cinematografía. Allí estuvo hasta enero de 1974 cuando renunció al cargo, hostilizado por la derecha lopezreguista. Le entregó a Perón antes de irse de su cargo una nueva Ley de Cine, que pasó al Congreso de la Nación, pero nunca fue tratada. A comienzos de 1976 se radicó en México y luego del golpe militar de ese año, prohibieron absolutamente sus discos por radio y sus películas por T.V. Regresó a mediados de 1981. El 22 de mayo de 1986 fue reconocido como “Ciudadano Ilustre de Buenos Aires” ante una pequeña multitud que abarrotaba el teatro “Presidente Alvear”. Falleció en esta ciudad capital que tanto amó, el domingo 13 de agosto de 1989, a la edad de 77 años por problemas cardiovasculares y cerebrales.