militantes del peronismo revolucionario uno por uno

CAPUANO MARTINEZ, Carlos

Del grupo originario y fundador de Montoneros. Cordobés de nacimiento. Fue integrante de la Juventud Estudiantil Católica (JEC) y estudiante de Arquitectura. El “Flaco Luis” era de mediana estatura, delgado y de tez morena. Dicen quienes lo conocieron que en sus rasgos suaves, en su voz queda y en sus gestos parcos, llevaba el sello inconfundible de la raza criolla. Se fue haciendo peronista a medida que crecía, como algo natural. Ingresaba a Capital Federal, contraviniendo sus propias normas de seguridad, ya que estaba individualizado por las fuerzas represivas, luego del secuestro y ejecución de Aramburu. E inclusive,  ya había zafado del tiroteo del 7 de septiembre de 1970 que concluyó en la localidad bonaerense de William Morris, con las muertes de Abal Medina y Ramus y la detención de Rodeiro. Así fue, que el 16 de agosto de 1972 tenía una cita con dos compañeros en un bar de Barracas. Entran dos policías de civil que sospechan de esa reunión (un tercero se queda afuera) y les piden documentos. Estos dos compañeros estaban desarmados y muestran sus cédulas de identidad. Capuano Martínez decide no correr el riesgo de caer sin pelear; ordena a sus compañeros que se escapen y sólo enfrenta a los policías. Hiere de muerte a uno y hace retroceder a los otros dos. Aprovechando la confusión sale del bar y cuando está a punto de subir a su coche es baleado por la espalda y cae muerto. Al disparar su arma se llevó consigo al subcomisario José María Fungueiro, ascendido a comisario “post mortem”. Un poema anónimo, escrito en su Córdoba natal, en agosto de 1972, lo recuerda: “Te mataron Flaco, peleando, como se debe morir; y tuviste tiempo de mirar el sol y aferrar tu esperanza en el gatillo. Luego no sé, pienso en un coro de risas desparejas, de insultos y patadas incoherentes (...) Hoy estoy aquí (...) escalando tu fiereza, construyendo con todos lo que falta del camino, poniendo tu nombre en las banderas, quizás, perdiendo el tiempo en un poema”. Fue velado en la Unidad Básica “Juan José Valle” de esta Capital y su féretro fue cruzado con una bandera argentina con el sol de guerra en su centro.