militantes del peronismo revolucionario uno por uno

CABEZAS, Gustavo Alejandro

 

“Ramón”. Nacido el 16 de febrero de 1959. Alumno del Colegio “Emilio Lamarca” de Villa Ballester. Militante de UES en Zona Norte. Secuestrado-desaparecido el 10 de mayo de 1976 en una plaza de Martínez, partido de Vicente López. En esa acción muere su novia y compañera de militancia Florencia María Villagra (ver su registro). Un hermano de Gustavo (Daniel Vicente Cabezas) lo recordó a éste del siguiente modo: “Te cuento que pude reconstruir los últimos días de tu vida, me encontré con tus compañeros de militancia que lograron sobrevivir, todos muy parecidos a vos: cariñosos, creativos, comprometidos y sensibles al dolor ajeno”. Dicho hermano promete seguir la lucha para que sean juzgados sus asesinos. Oportunamente,  la madre de Gustavo Alejandro Cabezas (Thelma Jara de Cabezas), commenzó a moverse por la vida de su hijo, tanto a nivel nacional como internacional. Eso motivó su secuestro por una patota de la Marina de Guerra el 30 de abril de 1979, que la obligó luego de ser ferozmente torturada por Ricardo Cavallo, a brindar una conferencia de prensa a periodistas adictos a la dictadura militar (“World News” de la secta Moon y “Para Ti” de Editorial Atlántida), con el fin de autoinculparse como única responsable de la suerte que había corrido su hijo y de ser manipulada por los organismos de derechos humanos. El domingo 22 de mayo de 2011 a través del periódico porteño “Pagina 12” se conoció una información complementaria sobre lo ocurrido. “El 10 de mayo de 1976, Gustavo Alejandro Cabezas y Florencia María Villagra estaban repartiendo panfletos en una plaza de Martínez cuando fueron abordados por un grupo de la Sección Segunda de la Compañía Demostración de la Escuela de Comunicaciones de Campo de Mayo a cargo del Teniente 1º Carlos Tomás Macedra. A Gustavo lo subieron a un auto y se lo llevaron. Florencia logró desprenderse del soldado que la sujetaba y empezó a correr. Recibió un disparo en la espalda y murió. El relato del hecho figura en la declaración de José Luis Aguas, que en ese momento era un conscripto. Aguas vio y sintió como ella se apagaba. La agonía duró un minuto. Hasta que dejó de respirar. Al rato llegó la policía. Un agente se acercó, se agachó al lado del cuerpo e intentó sacarle el reloj y una cadenita. Aguas le mostró la pistola. ‘Si la tocás, te mato’, lo amenazó. Macedra está preso. Fue arrestado hace diez días. Había logrado pasar desapercibido durante 35 años”. Juzgado con todas las garantías constitucionales fue condenado a cadena perpetua por su crimen.