militantes del peronismo revolucionario uno por uno

CREGO, Camila Isidora.

Nació en 1912. Murió en 2003. Me remonto a 1972. En un típico hogar de clase media, esa madrugada del 17 de noviembre no se duerme; son todos febriles preparativos para ir a recibir a Perón a Ezeiza en tanto desgobierna el país la dictadura del general Alejandro Agustín Lanusse. Son las 4 de la mañana e Isidora, la madre de mi querido amigo Marcelo Aníbal Castello (ver su registro), tiene todo preparado para los compañeros que se acercan entre sombras nocturnas para sumarse a la marcha que saldrá de su casa en Liniers, en silencio absoluto y oscuridad total, para ir hasta el barrio Los Perales en Mataderos y de ahí todos juntos a campo traviesa hasta intentar llegar al aeropuerto internacional. Siempre al lado de su hijo y los demás pibes del barrio se sumará como colaboradora para lo que haga falta en las filas del peronismo revolucionario. Otra dictadura, más feroz aun, la de Videla, le arrebatará para siempre a ese hijo amado y ella estoica se sumará a las Madres de Plaza de Mayo y será luego, en democracia, una de las impulsoras de la Comisión por la Memoria, Verdad y Justicia de Liniers, Mataderos y Villa Luro. En el año 2013, a diez de su lamentable deceso y por iniciativa de su ex nuera la diputada Delia Bisutti, fue aprobada el 30 de noviembre con motivo de la sanción de la Ley N° 4677, la denominación oficial de “La Plaza de Isidora” al terreno ubicado en Caaguazú entre Fonrouge y Larrazábal. También se descubrió una placa conmemorativa y hubo un evento musical. Dicha plaza cuenta con bancos y mesas de cemento para la práctica del ajedrez como así también un sector de juegos para niños.